No soy una persona muy literata. Sí leo, tal vez leo un poco más que el promedio de los mexicanos. A esto de la escritura no la práctico mucho, como se podrán ir dando cuenta.
Por tercera vez y al parecer en este caso si aplica "la tercera es la vencida". Por tercera vez estoy pasando el drama de hacer me la idea de que en verdad él no quiere estar conmigo. De alguna forma lo sentí desde la primera, despedirme de él el 7 de enero creo que fue la más triste de todas, de alguna forma yo sabía que ahí ya se estaba acabando todo.
Ambos podemos vivir sin el otro pero a mi me gustaba decir que mi vida me gusta más cuando él forma parte de ella.
Él me dijo razones muy generales por las cuales ya no quería seguir conmigo. Son razones tan generales, yo usé tanto las razones generales con otras personas que yo sé muy bien que las razones generales no son las principales. Esas son más difíciles de decir y hay que saber decirlas porque si no se usan las palabras correctas lastiman mucho: "ya no te quiero", "ya no me gustas". Eso yo ya lo sabía, ya lo sentía antes de que me dijera sus estúpidas razones generales. Porque sé que él me llegó a querer mucho y le llegué a gustar mucho en algún momento de la relación por lo mismo sé que estos dos meses no me quiso y tampoco le gusté.
En el momento que me lo dijo, ni me sorprendí como fue la segunda vez. Yo ya sentía que iba a llegar ese momento pero no era la primera vez que yo sentía eso, siempre quedaba la esperanza de que yo estaba imaginando cosas. Pero esta vez no era mi imaginación y en verdad algo estaba mal.
Según yo lo pude conocer por año y medio. Según yo ya sabía quien era él y esa persona que estuvo conmigo los últimos dos meses, no era él, esa persona no me gustó. Yo creía que era una "mala racha" y en cualquier momento la relación iba a tener la esencia que tenía antes. Subestimé la "mala racha". Al principio me sentía mal, creía que sí nos podíamos ayudar el uno al otro aún en lo malos momentos. Estoy enojada conmigo por haber sido tan ciega y no haber visto que a él le molestaba algo. Me frustra que nunca me lo compartió, ni tuve la oportunidad de tratar de cambiar algo.
Esos fueron mis pensamientos los primeros días. Yo me caía mal porque una vez más estaba dejando que me afectara, sorprendentemente me afectó un par de días. En cuanto empezó la semana empecé a sentir una libertad que no sentía desde hace meses. Por fin mis días empiezan a horas normales, ahora si estoy entrenando para subir montañas, me preparé bien para mis exámenes, me animé inscribirme al TOEFL IBT. No sólo él estaba pasando un mal rato, yo también. Sin la menor intención nos estábamos haciendo daño el uno al otro.
Ahora que siento que yo vuelvo a ser yo. Ya no siento esa ansiedad de que nadie más en el mundo me va gustar tanto y nadie más me va hacer sentir lo que él me hizo sentir. La tercera es la vencida y por primera vez entiendo que ya tengo que acabar el último capítulo. Estoy esperando el día que sin darme cuenta por fin deje de pensar en él.